Hay críticos de cine que trabajan menos que yo, saben menos que yo, escriben peor que yo... pero a ellos les pagan por comentar películas y a mí no. Hace tiempo, pensé seriamente en la posibilidad de comerme a la esposa de uno de ellos pero... ejem, eh... no, no, no he dicho nada. Acepto que hay gente afortunada en este idiotizado mundo.

Voy a confesar algo aquí y ahora. Redoble de tambores por favor. Si no acabo "viviendo del cine", robaré un barco y me largaré a algún sitio lejano donde la tecnología se considere arma del diablo. También me valdría un coche que flote o un helicóptero. Ya se verá en su momento.

¿No han soñado alguna vez algo con tanta claridad que al despertar tienen la certeza de que era más que un simple sueño? Si el universo se expande, se destruye y vuelve a nacer, ¿todo se repite?... No me hagan caso, he sufrido otro ataque flashbackiano resultado de mi capacidad de precognición.

Crisis del séptimo arte, productores charlatanes, directores mediocres, rostros y cuerpos que dicen ser actores, cine insustancial... ah, sí, este es el camino que iba a coger. ¡La XXV edición de la semana de cine insustancial!

Sábado. Multicines Bahía de Cádiz (¿dónde es eso?). Sesión de las 17:00. Sin palomitas. Sin refresco. Con una vomitiva hamburguesa en el estómago convencida de ser un alien y tratando de ejercer como tal. Pago para ver:

EL SECRETO DE LOS HERMANOS GRIMM
Sin duda, fue la mejor del certamen. El sello Gilliam no suele defraudar (del todo). La película narra cómo los hermanos Grimm van de pueblo en pueblo fingiendo resolver misteriosos hechizos y extrañas maldiciones mientras se embolsan un buen dinero. Lo normal en este mundo es que a los mentirosos se los pille (miren a Aznar) y eso le ocurre a los Grimm. Sin embargo, un caso aparentemente real, y típicamente Grimm, les dará la oportunidad de demostrar su valía.

Debe de ser éste uno de los filmes más comerciales de Gilliam. Si bien la ambientación está muy conseguida y los actores cumplen (Ledger destaca sobre Damon imitando a Depp), hay momentos donde falta más carne en el asador. Es como si la hubiesen rodado con una mano a la espalda (por no decir en otro sitio). El guión es mediocre, lo peor de la función. Con la excusa de que "es como un cuento" se van deslizando situaciones ridículas y sonrojantes. La narración, además, tiene el gran defecto de no explicar correctamente el centro de la acción, eso por lo que todo el mundo tiene miedo y por lo que tratan de luchar; tampoco desarrolla del todo las posibilidades de los personajes principales, dejando sólo unas pinceladas que resultan insuficientes para que el espectador se sienta cómodo en la piel de los mismos. Respecto a la música... tiene retazos de Sleepy Hollow y trata de imitar al genio Elfman pero se queda en un mero intento de calco sin gracia ni alma. De algunos actores secundarios prefiero no comentar nada... chiste sin gracia es la mejor descripción.

En definitiva, una historia que daba para mucho más y que no han sabido (o podido) aprovechar. Esperemos que Gilliam se recupere, definitivamente, del chasco con el Quijote (caso similar a Burton, que, tras hundirse su proyecto de Superman, hizo Sleepy Hollow) y nos ofrezca algo más original y completo para su próxima película.
Calificación: 6 /10

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Martes. Mismo cine. Hora señalada: 18:40. Acompañado de tres locos cinéfilos como yo, futuros miembros de una productora independiente, pagamos para ver:
CINDERELLA MAN. El hombre que no se dejó tumbar

Braddock era un gran boxeador, "aspirante al título" (se supone que al máximo, que es un cinturón muy grande). Llegó la gran depresión. Se fue todo a la mierda. Ahora la familia de Braddock es pobre. Su amigo y representante le consigue un combate. A partir de ahí, la leyenda.

Si es que vaya título: no se dejó tumbar. No voy a comentar las posibles consecuencias de eso en el plano sexual. Pero sí otra. El hombre va al médico y le dice éste: túmbese. La respuesta de Braddock es negarse, ponerse los guantes y partirle la cara al pobre desgraciado. Nunca me tumbaré. ¿Cómo duerme? Sentado. Como las viejas.
La película está dirigida por Ron Howard. Ya con eso deberían tener suficiente. Repite el tándem guionista-director-actor de Una mente maravillosa y pretenden hacer otra buenapelículaqueganelosOscarimportantes. Pues esta vez no. Si en Una Mente Maravillosa la pareja protagonista encandilaba al público, en Cinderella nos encontramos con una relación ridícula. La culpa es cuádruple: lo fundamenteal es que Zellweger está fatal, no vale para el papel; luego, Crowe no consigue reflejar amor por esa mujer anodina y plana; Howard es un director limitadísimo y no sabe más que rodar tópicas; y, en última instancia, y, quizá el máximo culpable (aunque no lo creo), el guión hace aguas por todas partes en las escenas donde salen juntos. Hubo momentos donde no pudimos evitar alguna carcajada (y no correspondía). Lo de "eres el campeón de mi corazón" quedará para la posteridad.

Una historia de amor con boxeo de por medio no puede funcionar si el primer componente es tremendamente empalagoso y produce vergüenza ajena. Y más si al hombre lo llaman Cenicienta. Sí, las escenas de boxeo son realmente impactantes y sobresalen del conjunto, pero no basta. De verdad les digo que los combates de Braddock están magníficamente rodados (sobre todo, destacan en aspectos puntuales). Si acaso el único problema que les veo es el estúpido papel de Giamatti, más preocupado de brillar en el cine independiente y que cuando se mete en una superproducción sólo es para poner su fea cara y su atropellada verborrea.

Y llegamos a la conclusión. Con un guión de telefilme dirigido por uno del montón no se puede esperar más que, al menos, resulte una película entretenida. Y eso sí lo cumple. Y Crowe es cosa aparte. Debería elegir mejor los proyectos. Es un fuera de serie.

Calificación: 5 /10

P.D. Su manager le hace tumbarse en, al menos, una ocasión... ¡ups! vaya fallo, Braddock.

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Jueves. Mismo cine. Función de las 16:00. Hora infernal sólo mejor que las 15:00. La señorita de la taquilla se lo toma con calma aunque son las 15:58 y aún tengo que comprar algo para beber. Hoy toca:

LOS GUARDIANES DE LA NOCHE
Timur Bekmambetov. Quédense con ese nombre. Es broma. No, no lo hagan. Que ocupa mucha memoria. El considerado como "tarantino ruso" es en realidad un realizador de video clips peliculeros. El argumento de su sonada película es el siguiente: Desde siempre han existido los otros (ya lo saben si han visto la peli de Alejandro "soy un gay muy sentimental" Amenábar). Los hay buenos y malos. De la luz y de la oscuridad. Están en tregua para poder coexistir. Pero la leyenda dice (siempre hay una) que un día nacerá un elegido, un otro muy poderoso que desestabilizará la balanza para uno de los dos bandos. Lo normal, vamos.

Otra primera parte de una trilogía con elegido y fin del mundo en el horizonte. La gente es un poco pesada, ¿no? Que El señor de los anillos se levantó sobre la base de un hobbit y ahí está. En fin... el filme es un cúmulo de escenas "chulas", con planos extraños, efectos especiales múltiples, constantes referencias a filmes anteriores, argumento confuso y nula emoción. Un videoclip de diseño de 2 horas. Sí, tiene mucho mérito hacer algo así sin contar con una productora estadounidense de por medio que financie pero... es que la primera ley del cine dice: CUENTA UNA HISTORIA. Y aquí no se cuenta nada. Al menos, nada coherente. Lo que sí me gustó mucho fue el personaje principal: un típico antihéroe con la gracia de que es ruso y lo pasa fatal en toda la película. Al principio quieres que la palme por feo y por panoli pero luego cae bien y desearías que acabara bien. Da pena el pobre.
Una película de fantasía moderna que puede aburrir a la mayoría y que pretendía ser un filón. Si consiguen pasar del envoltorio y aceptar el juego que se le propone, igual se lo pasan bien. Señor Bekmambetov: o mejora mucho con la segunda parte o no la va a ver ni el hijo de Putin.
Calificación: 5 /10

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Ya que estamos, voy a reseñar brevemente (en serio) otro filme que se presentó fuera de concurso (llegó antes del comienzo de la semana) pero que, por méritos propios (¿?), merece ser incluida en este post. La vi en el Bahía Sur de San Fernando a una hora que no recuerdo. "Memento" está basada en mí, ¿no lo sabían?

THE DESCENT
El director de la mediocre y objeto de culto "Dog Soldiers" (también conocida como "amores perros en gore") nos presenta una cuidada y bien financiada (dentro de lo que cabe) producción británica de terror. El argumento es simple: un grupo de mujeres con ganas de marcha se meten en una cueva y luego no saben salir. Y eso no es todo. Con lo jodido que resulta la situación, además se encuentran con "seres" malignos y hambrientos (híbridos de gollum y los vampiros de Blade 2). Así, nos queda un filme entretenido, hueco, con un par de buenos sustos, que en su primera mitad es notable y en su segunda, bastante mediocre. Y esto ya lo sabían. ¿Pues para que van a verla? Ejem, eso mismo me pregunto yo. Al menos me ha servido para comprobar (de nuevo) "qué no tengo que hacer en una historia de miedo".

Calificación: 5 /10

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Y hasta aquí mi reportaje sobre la semana de cine insustancial. Mucho dinero perdido (soy el único corresponsal y no les merece la pena gastarse un euro) y cuatro películas para pasar el rato y olvidarlas pronto. Mientras leen esto, ya las he borrado de mi sobrecargado y limitado disco duro. Espero que no les haya resultado mortalmente aburrido y que les pueda servir como aviso para futuras visitas al cine de turno. Ya, ya... llego tarde. Lo sé. Siempre lo hago.