(Dormitorio de Chico Viejo. En la oscuridad, nuestro bloguero duerme. Una diminuta luz surge desde el poster de Pulp Fiction, concretamente desde los labios de Uma Thurman. Poco a poco, la luz se vuelve más intensa. Chico Viejo se revuelve, sin despertar, incómodo...)

-¡Jjjrrhmrgggrrrjj! (o algo parecido)

(Tras soltar ese improperio, cuyo significado sólo su subconsciente conoce, Chico Viejo adopta una posición más varonil (tumbado boca arriba) y sigue durmiendo. La luz se desvanece y deja paso a una bella criatura. Un ángel hembra (a falta de otra definición mejor). Su cuerpo desnudo es idéntico al de una mujer, con la salvedad de unas enormes alas en la espalda. El (¿la?) ángel hembra es de una belleza incomparable. Si pudiera explicarse de alguna forma, sería como una mezcla perfecta de lo mejor de Jennifer Connelly, Jessica Alba, Halle Berry, Laetitia Casta, Uma Thurman y Monica Bellucci. Si pudiera explicarse, claro. La (¿el?) ángel se acercó, lentamente, con movimientos suaves, al oído izquierdo de Chico Viejo y le susurró...)

-Soy tu musa.

-¡¡AAAAAAAAAAARRRRGGGGGGGGGHHHHHHH!! (o algo parecido)

-Tranquilo.

-Arf... q-q... aff... qqq... (o algo parecido)

-Toma aire. Respira.

-E-eso i... intento... eh... esto es... ¿¿QUÉ PASA AQUÍ??

-Tranquilo. He venido a ayudarte.

-¡¡Estás desnuda!!

-Sí.

-Eres una puta, ¿no? ¿Quién te ha mandado?

-¡¡OYE!!

-Bueno, es verdad, perdona... quise decir "prostituta".

-¡¡NO!! ¿¿Quieres callarte?? No soy una prostituta. Soy tu musa.

-¿Mi musa?

-Sí. He venido a ayudarte.

-Ah. Pues venga, empieza. (dice mientras levanta las sábanas y le indica "el camino")

-¡¡POR DIOS!! ¡¡Eres un SALIDO!!

-¿Qué? Vamos a ver... ¿de qué va esto? Estás en mi dormitorio. Desnuda. Son las... (mira el reloj) ¡¡las 3 de la mañana!! ¡¡las 3!! También eres un poco perra de venir a estas horas, ¿eh? Pero bueno... venga, que tengo sueño, dale brillo y acabemos con esto.

(La musa, harta de la situación, despliega sus enormes alas blancas y una luz cegadora inunda la habitación. Chico Viejo se tapa los ojos a la vez que lanza un aullido de dolor...)

-¡¡AAAAAAAHHHHHHUUUUUUUUUUUUUU!! (o algo parecido)

(La luz vuelve a desaparecer)

-¡Ahora cállate! ¿¿De acuerdo, pervertido??

-Eh... (frotándose los ojos, aún doloridos) sí, sí... me callo...

-Bien. Seré clara y concisa. Me estás haciendo perder el tiempo.

-Yo debería estar durmiendo pero, claro, eso no...

-¡¡¡CALLA!!!

-Ok. Sigue.

-Ejem, ejem... ¡Punto 1! Soy tu musa. He venido a ayudarte. ¡Punto 2! Tengo ideas para que triunfes en el mundo del arte. ¡Punto 3! Vengo de visitar a tu amigo Copete y ya me despreció por darle ideas, según él, de segunda mano. Así que, antes de proponerte ideas triunfadoras, te pregunto: ¿estás dispuesto a ser ayudado?

-¡Ah! ¡Coño! Tú eres la que...

-¿Qué le pasa a mi coño?

-No, no, nada, eh... es muy bonito, no le pasa nada. Muy peludo pero... ehm... ejem... joer, se me ha ido lo que te iba a decir... eh...

-Bueno, contesta, ¿quiéres que te ayude?

-Eh... Claro, claro. ¿Qué ideas tienes?

-Pues mira... (sonríe, después de llevarse un rato con cara de beber vinagre) a ti te gusta el cine, ¿no?

-¡Vaya musa si me tienes preguntar eso!

-¡Soy MUSA, no adivina!

-Ah, ok, ok... yo pensaba que estas cosas eran todas iguales... eh, sigue, sigue. Sí, me gusta el cine.

-¡Bien! Pues tengo una idea perfecta para ti. Verás. Te llevas una cámara a un instituto. A cualquiera. Están todos iguales. Y, con cámara en mano, te pones a seguir a los estudiantes. Vas detrás de ellos, mientras caminan... me estás mirando los pechos, ¿verdad?

-¿Eh? Oh... sí, sí, pero... sigue hablando, te escucho.

-Pues eso. Grabas mientras caminan. Grabas sus conversaciones. Sus compras de porros. Sus trapicheos. Los sigues a todas partes. Serán planos larguísimos, de 10 minutos o más. La crítica te pondrá por las nubes y ganarás premios. ¿La Palma de Oro de Cannes? Tuya. El público no te apoyará mucho. Salvo os frikis cinéfilos como tú y los gafapastas. Pero de ahí al estrellato. ¿Qué te parece? Soy una musa cojonuda, ¿eh?

-Ehm... una pregunta. ¿Has visto "Elephant"?

-Sí, claro. Pero... sé lo que estás pensando...

-Claro que lo sabes, llevo empalmado desde que llegaste.

-No me refiero a eso... me refiero a la idea. No es Elephant. En esta no habría tiros ni muertes. Ni escena gay entre dos chavales en una ducha.

-¿Me tomas por un Gus Van Sant cualquiera?

-No... ya te he dicho que...

-Oye, mira. Yo te he escuchado a ti. Ahora escúchame tú, ¿vale?

-Sí...

-Son más de las 3 de la mañana. Si no vas a hacerme un lavado de sable o algo así que implique sexo... mejor que te vayas, la verdad. No necesito musa. Y menos una tan remilgada como tú. No quiero ser el mariconazo de Van Sant. Tengo mi propio estilo. Me lo han asegurado mis amigos de la coctelera. Y mis propias ideas. ¿Lo pillas? O sexo o te vas. Que tengo sueño.

-¡¡¡VETE A TOMAR POR...!!!!

(La musa, incapaz de terminar la frase por la ira, se envolvió en sus alas y despareció, en medio de un fogonazo, por el mismo poster por el que había llegado. Chico Viejo se quedó de nuevo ciego por unos instantes, a causa de la potente luz. Cuando pudo abrir los ojos, sólo pronunció dos frases...)

-¡Hija de su putísima madre! ¡La muy guarra me ha jodido el poster de Pulp Fiction!

(... y se fue al cuarto de baño. Pero ésa es otra historia. ¿A quién visitará la musa ahora? Particularmente, como narrador experto, con título académico, pienso que tienen probabilidades Aguilar y Flanagan. No me pregunten. Los narradores tenemos prohibido escuchar a los lectores y, menos aún, contestarles. Bueno, esta historia se ha acabado. Lo que hay que hacer para ganarse unos euros... eh, ¿esto sigue encendido? Cago en...)