Crónica de un estreno en Cádiz... y conozco a Kristian Petri
Esta crónica llega con retraso. Creo que se debe a alguna condición (nefasta) unida, sin remedio, a mi persona. Tampoco me siento en un momento agradable ni propicio para escribir, pero eso es otra cuestión y lo mío no es dar lástima.
Como ya les comenté cuando publiqué el artículo dedicado a Kristian Petri, yo había sido designado para realizar dos actos de presentación del director sueco ante, primero, los medios de comunicación (de la provincia de Cádiz) y, luego, para los asistentes a la proyección de su última película-documental, "El Pozo" (o "The Well" o "Brunnen"), en el Multicines El Centro (Cádiz). La fecha era el pasado jueves 17.
Por tanto, el orden de ese día era el siguiente:
·12:30: presentación de Kristian Petri en el Rectorado de la UCA (Universidad de Cádiz).
·22:00: realizar, de nuevo, la presentación del director en la sala de cine.
Fácil, ¿no? Se pasaría un poco de vergüenza por tener que hablar ante los medios, pero... básicamente, eran dos tonterías. Sin embargo, todos sabemos que nada sale como uno lo había previsto.
A continuación, relataré lo que no estaba en el plan, lo que ocurrió ese largo y curioso día, ese jueves 17. Debo indicar que las horas son aproximadas y que, como saben, no soy periodista, así que mi relato será muy subjetivo (¿cuál es la diferencia?). Así pues, esto fue lo que pasó (o eso creo):
[9:00 a.m.] Suena el despertador. Me extrañó que no dijeran en la radio que era el día de la marmota.
[10:00 a.m.] Salgo de casa. No me siento muy valiente.
[10:30 a.m.] Subo al autobús, acompañado de mi gran amigo, y socio, Kitano (a partir de ahora, llamémosle Piko). Durante el trayecto a Cádiz, él llama a JimmyBahia (en adelante, llamémosle Carlos), otro amigo y socio, con el que vamos a preparar el acto de presentación, para comunicarle que estamos en camino. Y entonces surge el primer inconveniente del día... Carlos llegará tarde por un atasco en la entrada de Cádiz (debo creer su versión, por amistad y porque ése es un problema demasiado habitual). Me sudan las manos y noto un cosquilleo en el estómago (no he desayunado).
[11:20 a.m.] Llegamos a la Facultad de Ciencias del Trabajo. Decidimos esperar a Carlos en la cafetería (y así comer algo).
[11:55 a.m.] Llega Carlos. Tras las excusas y los "no pasa nada", nos ponemos las pilas y vamos a la sala de informática, en la segunda planta de la Facultad, donde tengo un contacto que nos permitirá actuar con rapidez.
[12:25 a.m.] Imprimimos tres copias del documento y salimos corriendo (literalmente) para llegar al Rectorado a la hora señalada: dentro de 5 minutos. Misión:Imposible. Aprovecho para dar las gracias a Mari Luz, que siempre está ahí para ayudar, un cielo.
[12:35 a.m.] Entramos (en nuestro paso por la Facultad se nos unió Rober, otro socio) en el Rectorado, a toda prisa, exhaustos, sudando... vamos, la mejor forma para asistir a un acto oficial con los medios.
[12:37 a.m.] Me reúno con los señores que organizan el acto y me preguntan si estoy preparado. Entre excusas y pausas para respirar... les indico que sí y les entrego una copia del documento. Me explican que sólo yo entraré en la sala donde espera Kistrian Petri y que no ha venido ningún medio de comunicación, pero que... ¡EH! ¡Un momento! Rebobina, tío. ¿Qué has dicho? Que no hay medios de comunicación. Que mis amigos harán de "figurantes". Sólo va a cubrir el acto un periodista de la UCA aunque se espera que venga alguien del Diario de Cádiz...
En ese momento, me vinieron muchas cosas a la cabeza. Como suele ser habitual, decidí no tirar a nadie por las escaleras y sí continuar con el procedimiento esperado. Con la pantomima.
[12:38 a.m.] Me acompañan hasta la sala donde espera el director sueco. Me presentan primero a la embajadora de Suecia en nuestro país, una señora muy simpática que habla español perfectamente. Luego me señalan a Kistrian Petri (aunque ya lo había localizado), al tiempo que le indican (en inglés) quién soy yo. Petri sonríe, asiente con la cabeza, se levanta, me da la mano y me dice "nice to meet you". La voz y la cabeza me fallaron al tratar de responderle, no por nervios, sino porque las prisas y las noticias que me acaban de dar habían afectado mi capacidad multilingüística. No sé que dije pero, seguramente, fue algo entre "nice to meet you", "es un placer conocerle" y "yo también". Otro señor, muy alto, me dijo algo que no entendí y me tendió, igualmente, la mano. La embajadora me dijo que era "el productor". Ahhhhhhh... ¡Un productor de cine! Le estreché la mano (nais to mit yu) mientras pensaba en darle un puntapié en algún sitio doloroso, pero conseguí reprimirme. Hay que pensar que todos los productores no son unos ***** de ****.
Entonces, K.Petri señala su camiseta (blanca, con el dibujo de un pato y unas líneas en sueco) mientras dice que espera que no sea ofensiva. Luego comenta algo en el mismo idioma que el pato dibujado y los tres suecos se parten de risa. Menos yo, claro. La embajadora me explica que es una camiseta que un amigo del director le había regalado y que el pato está diciendo algo contra la realidad y a favor del alcohol... creo que era: "La realidad es una mierda sin alcohol". Estoy de acuerdo. Quiero una camiseta como ésa.
Luego, la embajadora nos indicó que fuéramos a la sala donde se realizaría el acto oficial de presentación. Mientras salimos, trato de explicar a Petri que el cine donde se proyectará su película se encuentra en un pésimo estado, pues el centro comercial donde se sitúa está en obras. Sólo por prepararle para ese momento. Pero me fue imposible hacerme entender. No recordaba cómo **** se dice "está en obras" en inglés. Al final, me dice: "¿It´s small?" A lo que tuve que responder, por no quedar como un completo gilipollas: "¡Yes! That´s it. It´s small".
[12:40 a.m.] Da comienzo el acto de presentación. La pantomima. Interviene el director para explicar un poco el origen del proyecto.
Dijo que surgió al conocer el dato de que Orson Welles está enterrado en España, donde había pasado una etapa importante de su vida, pero que había pasado desapercibida para los estudiosos de su vida y obra. Este vacío le llevó a poner en marcha "El Pozo".
Señalar que, antes de mi intervención, durante las palabras de los otros participantes, traté, por todos los medios, de comunicarme con Piko, sentado frente a mí, a base de todo tipo de gestos exagerados, para que me revelara como se decía "está en obras" en inglés. No hubo manera. Con su habilidad para leer los labios, HAL no habría dado tantos problemas.
Mi intervención resultó mediocre, no me encontraba en el mejor ánimo y tuve que leer en varias ocasiones. Intenté explicar, directamente, un par de cosas a Petri pero la embajadora siempre se interponía, traduciendo en sueco lo que yo trataba de decir en inglés. Sólo tuve la oportunidad de bromear con él cuando mencioné que Pernilla August, con quien había trabajado, salía en Star Wars. Petri respondió: "¡She is the Darth Vader´s mother!". El impresentable del fotógrafo del Diario de Cádiz, que había llegado durante la intervención de Petri, espera el momento en que levanto la vista para mirar en su dirección y me ¡FLASH! fotografía a escasos centímetros ¡FLASH! en dos ocasiones. Levantarse y hacerle comer la cámara habría sido lo correcto, según las costumbres, pero decidí terminar la presentación. El cobarde se marchó antes.
Pulsando aquí acceden a la noticia que se publicó en la página web de la UCA. Comprobarán que no se me nombra y que aparezco "cortado" en la foto. Muchas gracias a los responsables, espero poder devolverles el gesto algún día (de un modo más "directo" y "gracioso", por supuesto).

[13:05 a.m.] Se da por terminado el acto con un sonoro "¡¡a beber y a comer!!". Frase, de no diré quien, que dio paso a un acercamiento de todos a la parte izquierda de la sala, donde se había dispuesto una buena cantidad de platos de tapeo y varias botellas de manzanilla.
Tras un brindis (yo dije "cheers!" pero creo que no me entendió nadie), se marcharon los organizadores del acto y la embajadora, y se incorporó un amigo del director, el de la camiseta, que le iba a ayudar con los storyboards de su próxima película. Respondía al nombre de Charly. Para mi sorpresa, hablaba español (con "acento vasco"). La razón es que llevaba más de 10 años (15 creí entender) viviendo en nuestro país. Un crack, este Charly.
Pasados los primeros momentos de "corte", y tras repetirme varias veces a mí mismo que no era tan difícil hablar en inglés, me lancé a conversar con Petri. Naturalmente, comencé a preguntarle por el cine actual que le gusta (si es que soy de lo más predecible). Me alegró mucho comprobar que sus gustos cinéfilos guardaban una estrechísima relación con los míos. Al igual que yo, cree que el mejor cine que se hace actualmente proviene de oriente, de Japón, Corea del Sur y China. Comentamos algunos títulos y directores, e incluso llegó a pedir mi opinión de una película reciente que él no había visto (lo más relevante de esta agradable conversación lo dejo para un artículo posterior, ya sabrán la razón).
Lo mejor de todo fue cuando Carlos, polémico de nacimiento, le comentó a Petri que él y yo manteníamos una constante discusión acerca de "Elephant" (Gus Van Sant); pidiéndole, luego, su opinión al respecto. No diré nada sobre las valoraciones, salvo aclarar que se produjo una situación que recordaré, para siempre, a mi particular amigo. Perdonen un momento... jajajajajajajaajajajajja... ya.
Tengo que decir que, aunque ya me lo podía imaginar, y ustedes también ahora, Kristian Petri es una persona mucho más agradable de lo que cabía esperar. Un tipo muy simpático. ¡A very nice guy! En todo momento se mostró muy atento y se tomó todo el tiempo del mundo para hablar con nosotros. Tanto es así que fue Charly (creo) quien nos interrumpió para comunicar que era la hora de pensar en comer. Tenía razón.
Antes de irse, se confirmaron un par de cuestiones que surgieron durante antes de la conversación sobre cine. La primera: que le recogeríamos, en su hotel, a las 21:30 para llevarle al cine. La segunda: que la mañana siguiente, la del viernes, quedaríamos para mantener una entrevista informal, a las 12:30.
[14:20 a.m.] Nos quedamos los cuatro amigos en la sala, con los restos de las tapas y una "cuba" de goma negra (me han asegurado que se llama "espuerta") hasta arriba de latas de refresco y de cerveza (objetivo primordial) que decidimos que "estaría allí por algo". Como no resulta nada apropiado desperdiciar la comida y la bebida, estando el mundo como está, con tanta hambre y eso, nos quedamos allí para acabarlo todo.
El periodista de la UCA (o eso entendí que era) volvió y nos comentó un par de cosas mientras cogía un coca-cola (creo que dijo "estoy de servicio", pero espero que no). Nos dijo que lo de antes era normal, que los medios nunca vienen a este tipo de actos. Que si fuera algo de política o de fútbol... ¡Esto es Cádiz, amigos! La verdad es que a mí ya me daba todo igual, con mi cerveza y mis pinchitos de tortilla.
[15:15 a.m.] Decidimos marcharnos, al quedarnos sin nada más que comer. Una vez fuera, quedamos en volver a la cafetería de la Facultad, por su más que aceptable relación calidad-precio. Y también porque no queríamos pensarlo mucho. Rober se marcha a su casa.
[15:33 a.m.] Los tres volvemos a la Facultad. Estamos entrando cuando... ¡¡horror!! ¡Me doy cuenta de que me he dejado el móvil en la sala del Rectorado! ¡¡****!!
[15:50 a.m.] Salgo del Rectorado con el móvil, de nuevo, en mi poder. Ha sido duro. Y pudo haberse convertido en uno de los momentos más jodidos del día. La limpiadora que encontró MI móvil no quería dármelo, porque podía no ser mío. Afortunadamente, se impuso la razón (las escaleras seguían siendo tentadoras pero rectificó a tiempo) y me lo devolvió.
[16:25 a.m.] Por fin, nos ponemos a comer.
[17:00 a.m.] Pedimos un café para llevar y nos marchamos a la playa (La Caleta). Estuvimos en el mismo sitio, para los que no lo sepan, donde se rodaron algunas escenas para la película de 007, cuando Bond está en Cuba y se encuentra con Halle Berry (suspiro); igualmente, hace muy poco, se rodó también una escena para la muy esperada "Capitán Alatriste". Tras el café, volvemos a las latas de cerveza, para no perder el ritmo.
[18:15 a.m.] Llega el crack de la función: Jesús. Es actor de teatro y friki. Yo lo llamo Jesus Christ, que en español suena Yisus Crais. En pocos años, le veréis ganando un Goya (mínimo).
[20:15 a.m.] Tomamos unas cervezas y unos donuts en una cafetería decorada como el patio de un colegio. Un sitio curioso. Discutimos sobre el corto que pensamos rodar próximamente. El primero de una serie que nunca empezamos.
[21:15 a.m.] Vamos al cine para recoger las invitaciones. Nos vamos sin ellas. No han avisado al cine. Con el "señorito" de las entradas tengo otro diálogo curioso que acaba en un "volveremos". Él sólo repetía que teníamos que pagar, que lo demás le daba igual. Si es que el "hombre bajito" (entiendan que no quiero ser grosero) había tenido una semana de gran agobio y preocupación. Qué poco comprensivos fuimos.
[21:35 a.m.] Llegamos al Hotel, saludamos a los suecos y nos pusimos en marcha. Durante el camino, aproveché para llamar por teléfono y comunicar que no teníamos las invitaciones. El señor con el que hablé me contestó que estaría allí esperándonos para solucionarlo.
[21:45 a.m.] Llegamos al cine. Me situé junto a Petri para observar, con todo detalle, la reacción de su rostro al ver el estado en el que se encontraba la entrada del lugar. Indescriptible. Movió la cabeza pero no dijo nada. Encontré al tipo con el que hablé por teléfono y nos "coló" en el cine. Así, tal como suena.
[21:47 a.m.] Subimos las escaleras y esperamos unos momentos, fuera de la sala. Arriba de la puerta, el cartel de otra película: "The Dark". Le comento a Petri que me gusta el cartel de "su" película. Lo mira, se ríe y me dice algo así como que no sabe qué pasa con todo esto. Estoy seguro de que la impresión que se lleva de Cádiz es que es tercermundista.
El señor de antes me aclara que tendré que hacer la presentación ya, antes de que empiece la proyección. Y que tendré que traducir lo que diga Petri, si es que va a decir algo. Además, me dice, sería bueno que recordara a los asistentes que la película se verá en versión original y con subtítulos en inglés. Yo le digo que no hay problema, aunque me parezca una tontería aclarar eso a estas alturas. Petri me dice que será muy breve. Perfecto.
[21:52 a.m.] Me encuentro de pie, junto a Carlos, frente al público, con la pantalla de cine justo detrás. Petri y el productor están sentados en la primera fila, a mi izquierda. Piko y Yisus Crais en la primera fila del lado contrario. Tengo que aclarar que soy muy cortado para hablar en público, pero con el transcurrir del día me había vuelto inmune a todos mis temores. A pesar de que la película estaba a punto de empezar, la gente era muy ruidosa y todavía había bastantes personas buscando asiento. Con todo el jaleo, le digo a Carlos que empiece. Él pronuncia un par de frases con voz débil y, para mi sorpresa, se equivoca y repite la frase del principio... momento que aprovecho para intervenir. Comento que el director está presente en la sala y que la película trata de... En ese momento, alguien desde el fondo me interrumpe: "¡No se oye nada! ¡Habla más alto!". Y pierdo la paciencia.
Mirando al lugar aproximado desde donde venía la voz, grité: "¡¡QUE LA PELÍCULA ESTÁ EN VERSIÓN ORIGINAL!! ¡¡Y CON SUBTÍTULOS EN INGLÉS!! ¡¡¿TE HAS ENTERADO YA?!!" La gente se calmó un poco y mi compañero terminó la presentación. En ese momento, me doy cuenta de que Kristian Petri me está mirando. ¡Joder! He gritado a pocos centímetros de donde estaba sentado él. Perfecto. No quiero pensar que opinión tiene de mí. Me acerco y le digo, con voz calmada, para disimular, que es el momento de hablar al público. Me dice que sí, pero que antes debería presentarle. ¿¿Otra vez?? ¿Qué se pensaba que había estado haciendo? Me dirijo de nuevo al público y los mando a callar, para que pueda hablar el director. La gente obedece. Interesante.
Petri cuenta una broma acerca del nivel de implicación que tuvo con la película, llegando, incluso, a verse reflejado en un espejo como si él mismo fuera Orson Welles (very big). La gente lo encontró divertido y se rió, aunque yo no lo entendí del todo, realmente. Aplaudimos todos y Petri se sentó. Pasé de traducir.
Aprovecho los escasos momentos que quedan para que comience la película y me siento con Petri para confirmar lo de la mañana siguiente. Intercambiamos nuestros números de móvil y el productor me da su tarjeta. ¡Ya lo tengo todo para entrar en el mundo del cine! Es curioso el momento en el que le doy mi número, porque tuvo que preguntar mi nombre y, cuando se lo dije, le comento: "I´m not famous yet" (o algo así). Cuando termina de escribirlo, me mira y me dice: "you will". Agradezco la confianza, pero... ¿acaso le había dicho qué hacía yo? ¿o qué quería hacer? Me quedo pensando...
[22:00 a.m.] Se apagan las luces y comienza la proyección. Kistrian Petri y el productor se levantan, sin esperar un segundo, y se marchan. Yo tuve que ir detrás para pedirle al director, de nuevo, su número de móvil, pues lo había borrado al pulsar la tecla de retroceso. Seguro que se llevó una grata impresión de mí.

[22:01 a.m.] Me siento con mis amigos, en la primera fila. Traté de que el documental me gustara. Pero me resultó imposible.
El comienzo fue esperanzador. Pero luego me resultó de lo más decepcionante. Había bastantes planos poco coherentes. Algunas entrevistas se desviaban a temas sin ninguna importancia (por ejemplo, cómo se prepara la "zurrapa" que tanto le gustaba a Orson Welles). La música era lenta y, en muchas ocasiones, parecía sacada de "otro tipo de películas", que no diré por respeto al director (pero que alguno ya habrá imaginado). Y salía demasiado la carretera, resultando repetitivo. A a eso hay que sumarle que los subtítulos (en inglés) se agolpaban en la pantalla y que, a esas horas, me costaba seguirlos. Creo que el objetivo del documental y el esfuerzo por desvelar parte del misterio que rodea la etapa de Welles en España bien vale un aprobado. Pero no podría darle, siendo honesto, una calificación superior. Básicamente, el enfoque no me pareció el más adecuado.
Además, el hecho de que Petri no entienda el español le ha jugado, en mi opinión, una pequeña mala pasada. Me explico: en algunas entrevistas, los "personajes" utilizaban un tono "excesivamente coloquial"; casi todos en el cine estallaban en carcajadas cuando los entrevistados hablaban como si estuvieran en su casa, charlando con un colega. Jesús Franco fue de los más divertidos, soltando tacos en cada frase.
[24:05 a.m.] Finaliza "The Well" y, para mi sorpresa, bastante gente aplaude. No es un gesto habitual, y más teniendo en cuenta que el director no estaba en la sala. Me alegro por Petri.
En resumen, a Piko y a Jesús no les gustó casi nada, a mí me decepcionó y a Carlos le pareció que estaba bien... aunque tenía la misma cara que nosotros tres. Decidimos, finalmente, que no era malo, pero que tampoco era bueno. Así de claro.
[24:20 a.m.] Abandonamos el centro comercial para encontrarnos con dos amigos más, con los que habíamos quedado para salir.
[24:40 a.m.] Compramos las bebidas, nos situamos en la Plaza San Antonio y nos servimos la primera copa.
[01:35 a.m.] ¡¡Sorpresa!! Kistrian Petri, el productor y Charly pasan justo por nuestro lado. Nos reconocen y nos saludamos. Tras unos momentos de indecisión, les pregunto si quieren quedarse a beber algo. Aceptan.
En esa situación, aprovechamos para charlar de otros temas. Que si en Suecia hace mucho frío, que si el botellón se estaba erradicando, que si Cádiz era un lugar magnífico para vivir pero no para trabajar, etc. También nos preguntó, brevemente, por el documental, pero pudimos desviar pronto la atención, llegando a decir, sólo, que había estado interesante. El tiempo fue pasando y el inglés era, a veces, incomprensible, lo que provocaba que costara entender las anécdotas o las bromas, sobre todo, las del productor, que resultó ser un tipo igualmente "very nice". Carlos tampoco lograba darse a entender con su comparación entre Cádiz y Cuba. Pregunté al Charly sobre el cómic que hacía y prometió dejarme una muestra por email (sigo esperando). Por cierto, una frase suya quedará para el recuerdo: "me gustan las chicas españolas, pero son paticortas".
[03:10 a.m.] Los suecos se marchan. Ha sido un rato muy agradable. Antes de irse, concretamos el bar donde nos reuniremos al día siguiente, señalando uno que tenemos justo al lado. Curiosamente, ahí desayunamos hace tiempo con un estudiante sueco que había venido para concretar un concierto. A las 12:30 allí. Nos despedimos (Petri está realmente efusivo en ese momento) y yo me doy cuenta de que va a ser un verdadero sacrificio ser puntual. No voy a dormir una mierda.
Alguien comunica que hemos sufrido un bajón considerable en las bebidas y que "nos hemos quedado secos". Con el estudiante sueco que mencioné antes nos pasó algo parecido. Al parecer, lo de "hacerse el sueco" es toda una realidad.
[04:00 a.m.] De camino a la Punta San Felipe, yo estoy para el arrastre. Sinceramente, me siento viejo (como si no lo supieran ya) y ya no podía más con mi maltratado cuerpo. Además, no olvido la "entrevista" de la mañana siguiente. Aviso a mis colegas que me marcharé pronto. Piko me hace saber que también está deseando irse a dormir, con su habitual mirada de pájaro herido. Eso me tranquiliza, no quería ser el único "rendido".
[05:30 a.m.] Me acuesto en mi confortable cama (en el piso de Cádiz) y apago la luz. Se acabó la jornada. A soñar.
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El artículo está recortado (sí, en serio). Si, por la razón que sea, tienen interés en leerlo completo, lo he dejado en formato "doc", y pueden acceder al mismo pulsando aquí.
Este post tiene continuación. El viernes realicé la entrevista informal a Petri. Eso en unos días.

Chico Viejo es el alter ego de cierto 
carlos dijo
chicoviejo, !ESTUVISTES DE COPEO CON EL PETRI!
!Y EN CADIZ!
Si, sé que es obvio, pero es lo que pone de titular en mi cabeza luego de leer tu post.
Excelente reseña, principalmente porque no recortas las imperfeciones de Petri, del evento y las tuyas.
Me he entretenido mucho y nuevamente he leído esto en dos partes.
Ten presente una cosa más... "YOU WILL".
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26 Noviembre 2005 | 11:38 PM