Titulo original: Oldeuboi

Nacionalidad: Corea del Sur

Año: 2003

Duración: 120 min.

Director: Park Chan-Wook

Actores: Choi Min-sik, Yoo Ji-tae, Gang Hye-jung, Chi Dae-han, Oh Dal-su, Kim Byoung-ok, Lee Seung-shin, Yoon Jin-seo, Lee Dae-yun, Oh Gwang-rok.

Sinopsis: Oh Daesu es secuestrado una noche y despierta en una fría habitación sin saber cómo ni porqué está allí. Se encuentra encerrado entre cuatro paredes con una cama, un aseo y un televisor, con el que no tardará en enterarse de que su mujer ha sido asesinada y él es el principal sospechoso, ya que se ha encontrado sangre suya en el lugar del crimen.

Desconcertado y sin saber cuánto tiempo va a estar allí, cada día va enloqueciendo un poco más, su aspecto es denigrante y sufre alucinaciones debido al estado en que se encuentra y la soledad se va apoderando de él. Desesperado, comienza a reconstruir su vida escribiendo en unos cuadernos, utilizando su propia sangre, todo lo que ha hecho en su vida para poder recordar si ha cometido algo por lo que pueda estar pagando, y a la vez, poder obtener pistas de quién le está haciendo esto.

Van pasando los años y no sólo no encuentra respuestas, si no que esta comenzando a volverse loco y la rabia e impotencia que siente cada día es más grande y jura vengarse de quien le ha destrozado la vida. Practica ejercicios físicos y mentales para seguir lo más cuerdo posible, mientras cava un agujero en la pared que poco a poco lo acerca a la fachada del edificio donde se encuentra.

Un día, Daesu se duerme con el gas con el que todas las noches lo drogan, pero esta vez no despierta en la habitación donde ha permanecido 15 años, sino que lo hace en la azotea del mismo edificio. Confuso y desmejorado, comenzará a buscar una salvaje venganza...

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Tras los iniciales títulos de crédito, sobre fondo negro, y acompañados de una suave melodía... la pantalla se ilumina súbitamente, la canción se acelera y vemos esto:

Sin saber aún que está pasando, oímos la respiración entrecortada, nerviosa, asustada, de alguien... y entonces vemos qué ocurre:

Los comienzos de las películas son fundamentales. Siempre lo he dicho. Y cuando me pongo a ver Old Boy y comienza de esta forma... es poco menos que un sueño hecho realidad. Pocas veces he visto escenas iniciales tan impactantes como ésta.

Pero volvamos un momento a ella... hay un mínimo diálogo que es más o menos así:

-Dije que sólo quería hablar.

-¿Quién... eres?

-Mi nombre es...

-... Oh Daesu.

Y ahora empieza, realmente, la película. El mismo protagonista se ha presentado ante los espectadores. Pero no es el mismo. No es quien hemos visto antes, frío y duro, con aire implacable. Este Oh Daesu es, prácticamente, todo lo contrario.

¿Cuál es la causa de esa transformación?

La causa directa es la que han leído en la sinopsis: un secuestro que dura 15 años.

Oh Daesu es encerrado sin motivo aparente durante todo ese tiempo. Un día despierta siendo libre. Y entonces decide vengarse.

Básicamente, eso es todo el argumento que deben saber. A grandes rasgos, ésa es la historia.

Oldboy pertenece a la conocida como "trilogía de la venganza" de Park Chan-Wook. Es, en concreto, la segunda película con esa temática. La primera es "Sympathy for Mr. Vengeance" y la tercera (última película del director, estrenada este mismo año) es "Sympathy for Lady Vengeance".

En este blog, recuerdo, ya dejé una reseña de otra película de Park Chan-Wook, J.S.A. (Joint Security Area). Si han visto sus películas, o al menos una de ellas, seguro que están de acuerdo conmigo en que este director es poco menos que uno de los más prometedores y talentosos del panorama cinematográfico actual. Sobra decir que es uno de mis cineastas favoritos.

De nuevo volviendo a lo ya hecho en este blog, debo mencionar que Oldboy fue uno de los títulos que incluí en mi lista de 10 películas favoritas. Por tanto, ya deben suponer que es una obra que despierta en mí una desmesurada simpatía (guiño).

En su momento, dejé un párrafo que salió directamente de las emociones recordadas tras su visión, y que contiene, en resumidas cuentas, los ingredientes de un argumento defensor por parte de un auténtico fan declarado: "No sé que me ocurre con esta película. Cada vez que intento explicar mi adoración por ella, me quedo sin palabras. Lo intento. Estéticamente GENIAL. Abrumadora. Todas las escenas cuidadas al mínimo detalle, resultan sorprendentes, impactantes y bellísimas. Una historia macabra, violenta, desgradable pero también divertida y emocionante. Mientras avanza sabes que nada es como parece a primera vista. No apta para mentes sensibles. Las interpretaciones son bestiales. Y el final, demoledor. Una muestra de que aún se hace CINE".

En uno de los comentarios del mencionado post hacía alusión a mi descripción estética de la película. Es evidente que Oldboy posee, ante todo, una apabullante fuerza visual. La fotografía es, sencillamente, inmejorable y el montaje, una genialidad. A todo eso hay que añadir una banda sonora increíble, que no sólo forma parte ineludible de la historia, sino que arrastra, acompaña y guía en todo momento las sensaciones del espectador. Yo suelo resumirlo así: es como si mezclases el estilo de David Fincher con el de Jean Pierre Jeunet. O, dicho de otra forma, como si mezclases "El Club de la Lucha" y "Amelie". Imagino que se hacen una idea.

Y creo que también se hacen de una idea de lo jodido que resulta explicar esta película. De ahí que añada más fotogramas de lo habitual (aparte de por mi evidente adoración a la misma).

No es la primera vez que trataba de poner en palabras lo que pienso de esta maravillosa obra. Ya lo intenté antes en la comunidad que administraba, previa a este blog. Allí dejé el siguiente comentario:

"Iba a escribir una de mis habituales críticas pero tras dos intentos fallidos me decido por ser breve... no sé cómo explicar la fascinación que me produce esta película. Es una historia simple que se va haciendo cada vez más compleja convirtiéndose en una telaraña de emociones al límite, imposible de salir de ella. Una película macabra, brutal, genial... con escenas inolvidables como, por destacar alguna, esa lucha en el pasillo rodada con un travelling o la tortura a la que somete el protagonista a uno de sus captores. Dirigida y protagonizada de forma impecable, es de destacar también la banda sonora, y, sobre todo, una puesta en escena y una estética visual arrolladoras; de verdad, en este aspecto es una maravilla. Imprescindible obra maestra".

Es evidente que quien les escribe tiene a "Old Boy" en un pedestal. Exagerar nunca es acertado pero a veces resulta imposible no hacerlo. Hay obras que llegan más a unas personas que a otras y eso no puede justificarse con razones. De hecho, no es una película que yo recomiende a todo el mundo. Quizá sea la música, quizá la fotografía, quizá el actor, quizá la actriz, etc., lo cierto es que la película me despierta tal cantidad de emociones que me resulta abrumadora. Exagerada pasión sería una descripción acertada de lo que adorna y compone mis palabras cuando hablo de "Old Boy".

No quisiera pasar la oportunidad de dejar constancia de dos escenas particularmente geniales y que se quedan en la memoria con contundente facilidad. Una es ésta:

Oh Daesu pide comida viva. El pulpo debió sufrir de lo lindo siendo devorado. Una escena real, sin trucos. La sensación que queda en el espectador es fácilmente imaginable. Por cierto, cuando Park Chan-Wook recogió el premio del Jurado en el festival de Cannes, dio las gracias a los pulpos (o calamares) sacrificados para componer la escena. Todo un gesto de simpatía (guiño).

Y la otra escena es ésta:

La mejor pelea que he visto jamás en una película. Así de claro. Un prodigio de técnica cinematográfica. Un largo travelling sin cortes que deja ver una brutal confrontación entre Oh Daesu y un numeroso grupo de matones. Genial.

Esto me hace recordar algo que no he destacado antes y es la extrema veracidad que desprende la película. Si por algo despierta tantas sensaciones es, en primer lugar, porque todo parece real.

Aquí doy por teminada mi particular reseña sobre una de las obras que más me han maravillado en mis 25 años de vida. Y qué mejor que dejarles con un fotograma de la parte final. Uno de esos finales que quedan para la posteridad. Sólo añado que, en el primer visionado, exploté en maldiciones, tacos y similares, mientras me echaba hacia atrás en el asiento y me llevaba las manos a la cara. ¿Quieren saber a qué viene esta expresión?

Tendrán que ver, disfrutar, soportar, paladear, saborear, engullir, vomitar, y dejarse llevar por OLD BOY.

Que aproveche.

Calificación: 10 /10

Lo mejor: Toda la escena en el ático. Sin palabras.

Lo peor: Que la película se acaba.