Este post está dedicado a mi estimado Swibel. No, no ha muerto aún. Lo de zombi no tiene que ver con él. Les explico.

Está dedicado a Swibel por dos asuntos: confusión de nombres y relato de acontecimiento cotidiano.

Buaaaaaaa... ¿¿y lo de zombi?? Eso luego, no me den la vara.

En un divertísimo post, Swibel nos obsequió con una anécdota en torno a una confusión con su apellido en el trabajo.

Igualmente, como ya sabemos sus lectores, relatar anécdotas cotidianas no exentas de particulares elementos swibelianos es otra de las características de su imprescindible blog.

Bien. Pues aquí entro yo. Después de contarles lo grande que es Swibel (¡vaya paradoja!) me dispongo a tirar por tierra toda mi reputación y buen nombre con este cutre-post reflexivo y cotidiano.

Les pongo en situación. Son las 5 de la tarde. Estoy en mi clase (Auditoria de Recursos Humanos) en lugar de en mi cama durmiendo la siesta. Reparten una hoja de asistencia. Sí, en algunas de mis clases los simpáticos profesores ejercen un control de asistencia digno de parbulito.

Me llega el papel y me dispongo a firmar... oye, ¿dónde estoy? ¡Cuántas veces me habré preguntado eso! Pero en este caso era cierto. No estaba mi nombre en la lista. Cachis en...

Doy la vuelta a la hoja y escribo mi nombre con mayúsculas (para que no haya errores, que mis minúsculas han sido confundidas en otras ocasiones con el árabe nórdico). CAVIARO Jtal, Ctal Vtal (orden: primer apellido, segundo y luego nombre). Caviaro es mi nombre artístico pero para el caso es lo mismo.

Lo curioso del asunto es que en la lista había una señorita llamada CAVIARO Gómez, Maria Jesús (cambiando caviaro por mi apellido real). Me sorprende la coincidencia de apellido y se lo señalo a mi compañera.

-Mira. Se han equivocado.

-¡Anda! Te han puesto Gómez.

Me quedo en silencio con una media sonrisa. Ella se gira y sigue escribiendo algo en su agenda. La vuelvo a llamar.

-Ejem... ¿no has visto el nombre? ¿¿Cómo crees que me llamo??

-¿Eh? ¡¡Aaaaah!! Joer, tío, no me había fijado. ¿Quién es esta mujer?

-¡Y yo que sé! ¿¿Tendré una hermana secreta??

-Seguro que se han confundido.

-Hummm... no creoooo...

Paso la lista de asistencia y me mantengo alerta para cuando todos hayan firmado. En ese momento me interpondré y miraré si alguien ha firmado en el lugar de esa misteriosa hermana.

Llegado el momento, a la profesora le extraña mi comportamiento (casi salto unos asientos para coger el papel antes que ella) y me sonríe como el que sonríe a un pato. Le explico mientras le entrego la lista:

-Es que hay un error. No estoy nombrado y han puesto mi apellido a una chica que no existe. Mire.

-Oh, vaya. Pues apunta tu nombre completo y me lo das.

-Sí, ya lo he hecho por detrás... loq lo...

(lapsus mental provocado por esas frases tan seguidas: "me lo das" y "ya lo he hecho por detrás")

-... lo que pasaba es que me había surgido la duda de si tenía una hermana.

-¿Cómo?

-Sí, ya sabe, una hermana bastarda. Por el apellido y eso...

Vuelve a sonreírme con extrañeza y desisto de seguir cagándola con la explicación. Le devuelvo la sonrisa y me voy a mi asiento.

-- ----- Salto temporal -- -----

Llego corriendo al videoclub. Son las 22:05. He tenido suerte y no han cerrado todavía.

Me dirijo a las novedades y cojo "La Tierra de los Muertos Vivientes". La cuarta entrega de la serie de zombis magníficamente perpetrada por George A. Romero.

(Aaaaaah... a esto viene lo del título, ¿no?... síííí)

Voy al mostrador. He venido a este videoclub porque en el que suelo ir no tienen la peli así que pienso usar el nombre de mi padre, que sí tiene ficha aquí. El videoclub-man coge la peli y me pregunta:

-¿Número de socio?

-Ah, no lo sé, es mi padre quien... tiene aquí el...

-¿Nombre?

-Jtal CAVIARO Mtal.

-(después de mirar el listado) No hay ningún CABIARO aquí...

-A ver... ah, claro, es que es con V.

-¿Sí? Que raro.

-Pues sí... ya ve...

-Tienes razón. Hay tres CAVIARO aquí... Jtal CAVIARO Mtal, ¿no?

-Exacto.

-Que cosa más rara. Con V... jamás lo habría imaginado...

-Pues sí...

-Rarísimo. Cuando me lo has dicho he pensado: tiene que ser con B porque con V no es posible...

-Sí, es raro. Pero ya ve, hay más de uno. Y con B no hay nadie.

-Rarísimo oye, ¿no te lo parece?

-Sí, sí...

Le doy el euro con cincuenta que cuesta el alquiler y salgo por patas. ¡¡Está chalao el tío!!

Con la peli bajo el brazo me pongo a insultarle un poco más (mentalmente) y decido escribir este post y dedicárselo a Swibel. Porque es una lástima que no estuviera aquí y le hiciera una foto al colgao ese.

De camino a casa me pongo a pensar...

Al final ha ido bien. Tengo la peli que venía a buscar. He corrido un poco. Tengo material para un post. Chupi total.

Hablando de la peli. Hace tiempo que quiero escribir un guión sobre zombis. Me entusiasma la idea. El problema es que, injustamente, están muy mal vistos. Además, ya hay muchas historias sobre ellos y me resultaría complicado crear algo nuevo. Pero lo intentaré.

Alquilar esta peli es el primer paso para un plan mayor.

Veo a una niña de 14 años en minifalda y con las extremidades al aire libre. ¿¿¿No tiene frío??? Joder, si estoy helado y llevo tres mangas y dos pantalones (el de pijama debajo del vaquero). La amiga, de la misma edad, la llama y llega corriendo para decirle algo. Se ríen como niñas que son. Visten como... ejem, ejem... sigo pensando... los zombis...

Voy a serles sincero. Si tuviera que elegir una raza para que dominara el mundo, sería la raza zombi. Ser zombi tiene grandes ventajas.

¿No lo han pensado alguna vez? Yo hasta ahora tampoco. Pero miren, al estar muertos no tienen tantas preocupaciones. ¿Se les pasa el arroz a las zombichurris? Nop. ¿Cogen la gripe del pollo? Pues vale, unos estornudos y pa´lante. ¡Y mucho más! Los zombis, por ejemplo, no tienen problemas para pagar la hipoteca. ¿A 20 años? Pufff, y a mí qué. ¡A mí qué! Si soy zombi, tío. Trae pa´cá, ¿dónde te firmo?

Otra gran ventaja es la comunicación. No tienen que leer complicados mensajes en móviles porque no los usan. No tienen que hablar mientras esperan para comprar el pan (ellos no comen pan pero lo compran por costumbre). Nada de aburridas charlas cotidianas sobre el tiempo o el nuevo entrenador del Atleti. Quita, quita. Ni siquiera tienen que aprender idiomas. Ellos lo resuelven todo a base de sutiles gruñidos y les va estupendamente.

Hablando de esto, en la última peli (la que he alquilado) se da un paso más en la evolución de los zombis. Ahora no sólo "hablan" con total soltura (como ya hizo un zombi en la 3ª parte) sino que además interactúan entre ellos. ¿Y esto es muy importante? ¡Vaya que sí! Un ejemplo real como la vida misma:

Tú estás en tu casa viendo la tele. Un zombi está fuera y te ve por la ventana. Por la expresión de su cara tú entiendes que quiere comerte así que por mucho que insiste con halagadoras palabras sobre tu corte de pelo, no le abres la puerta. El zombi estaría perdido. Hambriento y perdido. En esas pasa otro zombi. Uno rubio. El primer zombi, tal y como se le mostraba antes, no podría hacer nada para conversar con el zombi rubio y éste seguiría su camino hacia la feria.

¡Pero eso ya se acabó! Ahora, con su último paso evolutivo, el zombi hambriento lanza un suave gruñido tal y como lo haría un burro enfermo. El zombi rubio se da la vuelta y lo entiende a la perfección. Entre los dos comienzan a cantar un villancio en la puerta de tu casa. Atraído por esa música celestial, abres la puerta armado de un cubo de agua. Antes de que te des cuenta, el zombi hambriento se te ha avalanzado a la yugular. El zombi rubio también te muerde, pero sólo un poquito en el brazo porque es de mala educación despreciar la carne humana.

¿Se dan cuenta?

Estoy planeando hacer un maratón de cine zombi con mis colegas. Empezar a media mañana y ponernos a ver las cuatro obras de Romero. Con descansos para comer (carne no humana), ir al servicio y piropear a las vecinas, claro.

Mis pensamientos se dispersan... llego a casa y pongo a decriptar la peli. Casi 8 gigas. Sin problemas. Para eso está el Clone. Serán dos discos (uno para la peli al máximo de calidad y otro completo menos la publi del "no robarás"). Y ya pensando en el zombimaratón...

Mientras se graba el primero, me pongo a crear borradores con algunas ideas que me surgieron en el camino de vuelta. No hay nada como caminar solo para pensar en el blog.

Nada más por hoy. ¡Nos vemos en los comentarios!